El medio acuático ayuda a la seguridad y a no tener miedo

El medio acuático ayuda a la seguridad y a no tener miedo

     Bien he mencionado en muchas de mis entradas los múltiples beneficios de la práctica acuática en el desarrollo de las áreas sensoriales, cognitivas y motoras. Como la experiencia acuática ayuda a mejorar el esquema corporal, la psicomotricidad fina y gruesa, la autonomía y la autoestima.

     Hoy me quiero centrar en la autonomía. Posiblemente la facultad más importante que podemos conseguir trabajando en el agua.

     El primer objetivo que nos marcamos con aquellos niños/as que han tenido muy poco contacto con el agua, es la; adaptación al medio. Se trata de conocer este nuevo fluido, de sentirlo, de comprenderlo y de adaptar nuestros movimientos a él. En muchas ocasiones esta adaptación es complicada, puesto que cuando hay un problema motor y/o cognitivo y en la mayoría de los casos asociado a un trastorno de la integración sensorial, existe un gran rechazo y miedo a esta nueva experiencia, la cual que el niño/a no es capaz de controlar e integrar.

     El hecho de poder trabajar a nivel sensorial en el agua nos brinda la oportunidad de superar el desapego a la madre y/o padre, el miedo a caer, al contacto físico y el rechazo a las relaciones sociales con otros niños/as.

     En varias ocasiones a medida que hemos ido superando objetivos en el agua se han podido ir observando mejorías fuera del agua. Niño/os con miedo a experimentar nuevas habilidades motoras en tierra han empezado a subirse solos al sofá de casa, a tirarse por un tobogán, a dar sus primeros pasos sin apoyo, a no sentir que el agua o el contacto físico con otra persona les resulte agresivo, a interactuar con otros niño/as y a aumentar, en definitiva, su autonomía.  

     Muchos niño/as lloran cuando se les ducha o se les lava la cabeza. Lo pasan mal, lloran cuando se les lleva a la playa o a la piscina, haciendo que ni el niño/a ni la familia disfruten. El miedo al agua se supera, ya que muchas veces es debido a un trastorno de la integración sensorial.

     Para mí, poder trabajar la integración sensorial es como abrir una caja llena de sorpresas con la llave adecuada, que dará paso a una sucesión de mejoras a nivel motor.