JONE ABAD MUÑOZ

Nací en 1986 en Bilbao, ciudad que adoro y en la que vivo actualmente. Desde pequeña mis padres me han enseñado que los caminos que llevan al éxito son aquellos que uno mismo elige, aquellos donde nos sentimos a gusto, y por tanto, aquellos en los que pondremos todo nuestro empeño y nuestras ganas.

Mi camino en el mundo de la fisioterapia comienza en 2006, en Soria, ciudad que recuerdo con nostalgia de la buena. Mis primeros trabajos en el campo de la geriatría y de la traumatología me forjaron como fisioterapeuta, pero es cuando comienzo a formarme en nuevas técnicas  cuando descubro que la fisioterapia es mucho más que tratar “una rodilla” o una “cervicalgia”.

Ha sido durante la práctica clínica diaria donde realmente he sido consciente de la asombrosa pero lógica relación que se da cuando por ejemplo, un problema en el pie nos causa un dolor en la espalda o a la inversa, cuando un problema emocional y nuestra alimentación nos prolonga un estado inflamatorio.

Lo anterior me lleva a aplicar buenos hábitos de alimentación en mis tratamientos y en mi vida personal, descubriendo que, lo que comemos tiene mucha más relación con la salud de la que uno se puede imaginar.

Después de 4 años trabajando en consulta, siento que trabajar entre cuatro paredes blancas y una camilla no me deja desarrollar toda mi creatividad e imaginación. Es por ello que, decido especializarme en pediatría, una rama de la fisioterapia en la que trabajo con total motivación y entrega.

Actualmente, trabajo en centros de educación ordinaria, ayudando a que una inclusión escolar no solo sea una utopía. Trabajo que compagino realizando Terapia Acuática en diferentes piscinas de Bizkaia , como eje central de un modelo de intervención por el que tanto apostamos muchos de los fisioterapeutas que nos dedicamos a la pediatría: El modelo centrado en la familia. Intervenciones que realizo como fisioterapeuta autónoma, llevando a cabo sesiones en domicilio y realizando actividades que impliquen la participación del niño/a en la sociedad.

 

   

"Hay que sorprenderse a cada paso que damos en la vida
y  ponerle ilusión a todo aquello que hacemos."

 

 

 

Estos trabajos me permiten disfrutar de mi trabajo y ver que los aprendizajes que se obtienen los niño/as se consolidan en su vida real. En mi recorrido profesional he ido experimentando métodos distintos y he forjado criterios funcionales con los que trabajo con la mejor de mis sonrisas.

Los conocimientos, las habilidades y la experiencia son importantes en la vida, pero sin actitud y entusiasmo por lo que uno hace, no se llega tan lejos.

Desde aquí, me gustaría transmitir y compartir todo aquello que me mueve y me ilusiona, tanto a nivel profesional como personal, porque si abrimos bien los ojos y tenemos una buena actitud, el camino será espectacular. 

 

¿me acompañas?