Alimentación y Salud

¿Porque los fisioterapeutas hablamos de alimentación?

 

Durante mis años de consulta fui observando que muchas patologías , como las cervicalgias, las lumbalgias, las tendinitis, los esguinces… y en definitiva, toda patología inflamatoria, llegaba a cronificarse de tal forma que yo no era capaz de solucionarla con mis conocimientos de fisioterapia.

 

Por aquel entonces descubrí la psiconeuroinmunologia (PNI), en un postgrado de deporte. Entonces, empecé a encontrarles sentido a mis dudas,  a descubrir el sentido de tratar a mis pacientes desde la globalidad, a entender la interconexión que se da entre los diferentes sistemas del cuerpo (sistema nervioso, sistema inmune y el sistema endocrino) y como todos ellos funcionan como un engranaje. Donde si uno falla, o parte de este falla, todos los demás se afectan creando así, un mecanismo de alarma, es decir; un síntoma. Porque en definitiva, un dolor, no es más que una alarma que nos indica que algo no va bien.

 

Seguí leyendo sobre el tema y me tope con variantes, pero siempre interrelacionando directamente el estilo de vida con nuestra salud. Y si mi objetivo como fisioterapeuta, con mis pacientes es mejorar su calidad de vida , ¿porque no aplicar esos nuevos conocimientos que tenía a mi alcance?

 

Empecé por mi, pequeños síntomas que yo creía que eran parte de mi día a día, como eran por ejemplo; el acné, las migrañas o el síndrome premenstrual, desaparecieron al cambiar mis hábitos alimenticios. Continué por mi familia, curando a mi ama una epicondilitis que ya dábamos por cronificada. Nuestra salud mejoró en muchos aspectos, las malas digestiones desaparecieron y nos sentíamos con más vitalidad y energía que nunca.

 

Ya no tenía dudas, cuando un paciente se me estancaba; investigar y corregir sus hábitos de vida eran la clave, junto a otras técnicas, para conseguir el éxito de un buen tratamiento de fisioterapia.

 

¿Que base fisiológica tiene todo esto?

 

Un mal funcionamiento del intestino provocado por una gran diversidad de causas como el estrés, los medicamentos y por factores dietéticos (alta ingesta de proteínas de origen animal, de azúcares...etc) hace que sustancias nocivas pasen a la sangre y que se acumulen en el organismo. Dependiendo del sujeto, de sus genes y de sus hábitos de vida, puede desarrollar distintas patologías; problemas menstruales, problemas de piel, artrosis, enfermedades reumáticas, etc.

 

Una persona que padece estreñimiento podrá tener de forma directa una lumbalgia, porque la zona de irradiación del intestino es la zona lumbar. Lo mismo ocurre con el estómago y dolor dorsal, y con la vesícula y el dolor de nuca. Esto no estamos acostumbrados a relacionarlo pero no es nada nuevo. Cuando a una persona de avanzada edad le duele el brazo izquierdo lo primero en lo que se piensa es en el corazón, pero si le duele la espalda nunca pensamos que puede ser culpa del intestino.

 

 

"NO EMPIECES UNA DIETA QUE TERMINARA ALGÚN DÍA,

COMIENZA UN ESTILO DE VIDA QUE DURE PARA SIEMPRE"

 

 

 

Los fisioterapeutas no ponemos dietas, lo que hacemos es dar consejos sobre alimentación con el fin de mejorar la salud de la persona y poder así solucionar sus dolencia concreta por lo que han acudido a nosotros. Quiero dejar claro, que toda persona que busca una dieta por la razón que sea, debe acudir a un especialista en nutrición.

El objetivo principal que nos marcamos los fisioterapeutas, como profesionales sanitarios, es el  estado óptimo de salud de nuestros pacientes, que se trata de :

         - Dormir bien.

         - No sentirse cansado,

         - No necesitar café para estar despierto

         - No sentir ningún dolor

         - No enfermar continuamente,

 

           En definitiva; SENTIRSE FELIZ.